CONTORNO DE OJOS

 

Las características particulares de esta zona potencian la
aparición de antiestéticos signos de envejecimiento
(arrugas, “patas de gallo”, párpados caídos)
y de fatiga (bolsas y ojeras).
Algunos de estos problemas son inevitables
consecuencias de la edad y del estrés,
pero la cosmética y la estética han
creado fórmulas específicas para
retrasar su aparición y atenuar
sus efectos.

Toda la zona orbicular carece prácticamente de músculos
que la sostienen y de glándulas sudoríparas y sebáceas
que le aporten la hidratación necesaria para
prevenir la formación de arrugas.
Además, el número de receptores hormonales y capilares
que contiene es mínimo por lo que la síntesis de
colágeno y los procesos de reparación cutánea
se realizan más lentamente y favorecen la
acumulación de toxinas y grasas.

Ojeras
Son sombras oscuras, con un color marrón, azulado o morado,
que aparecen en el momento más inoportuno en la zona
inferior del ojo. Son las temidas ojeras, un
estancamiento de sangre provocado por
la ralentización del sistema circula-
torio, que se manifiesta de una
forma tan visible debido a la
poca densidad de la piel en
la zona orbicular.
Suelen ser la consecuencia de un mal descanso pero,
en algunos personas se deben a una predisposición
genética o a una alteración circulatoria,
con lo que su eliminación será
más compleja.

Bolsas
Este proceso se desencadena durante el sueño cuando los músculos
oculares están relajados al 100% debido a un estancamiento del
sistema linfático. Estos pequeños edemas (retenciones de agua)
que propician la hinchazón de los tejidos de los párpados
suelen desaparecer durante el día debido al drenaje
que supone el continuo parpadeo. Si persisten
puede deberse a un desajuste en el sistema
urinario, endocrino o a una dieta con
exceso de sal.

El paso del tiempo
La zona del contorno de los ojos es muy propensa a mostrar
signos de envejecimiento. La gesticulación constante y
la falta de protección de la piel se agravan con la
exposición solar y la pérdida de elasticidad y
tonicidad debido al paso del tiempo.
El resultado de tanto desgaste es la aparición de arrugas y
líneas de expresión que se forman en el ángulo exterior
del ojo, y de una pérdida de firmeza muscular en esta
zona que se conoce como “párpados caídos”.
Esta caída produce un efecto de mirada envejecida y transmite
una sensación de cansancio y tristeza. Este proceso natural
no se puede detener, pero se puede retrasar su
aparición con la utilización (a partir de los
25 o 30 años) de cosméticos que aporten
protección, hidratación, regeneración.
A partir de los 40 años es importante utilizar con constancia
productos que además de estimular el colágeno y la
elastina de la piel, contengan una acción
tensora y reafirmante.

 

EXCELLENCE EYE CREAM >

RELLENADOR- DRENANTE – ILUMINADOR